MODELO PEDAGÓGICO QUE ORIENTA EL QUEHACER DE LA INSTITUCIÓN


En principio la institución enmarca la formulación de su modelo en lo que establece el Decreto 1860 en su artículo 35:

En el desarrollo de una asignatura se deben aplicar estrategias y métodos pedagógicos activos y vivenciales que incluyen la exposición, la observación, la experimentación, la práctica, el laboratorio, el taller de trabajo, la informática educativa, el estudio personal y los demás elementos que contribuyan a un mejor desarrollo cognitivo y a una mayor formación de la capacidad crítica, reflexiva y analítica del educando”.

Lo anterior nos posibilita ampliar nuestra visión de enseñanza en cuanto a modelo y metodología y oponernos a una practica de enseñanza tradicional en la cual el docente se conforma con transmitir los contenidos e informaciones que ha programado ofrecer al estudiante, limitándose en al texto escolar o la palabra del docente plasmada textualmente en el cuaderno de dictado.

Es así como consideramos necesario que nuestra labor docente deba apoyarse en modelos contemporáneos que permitan estructurar la mente del educando y volverla competente en su dimensión afectiva, cognitiva y expresiva. Ello sin olvidar que fueron pensadores genuinamente revolucionarios quienes gestaron la “educación tradicional” e inventaron cómo repartir democráticamente la cultura espiritual a millones de humanos omitiendo su clase social, su procedencia, su color, contrariando la tradición de los últimos 120.000 años.

Coherente con lo anterior, el enfoque pedagógico que orienta nuestra labor de enseñanza se apoya en didácticas contemporáneas, entendiendo como tales aquellas que enseñan a través de una metodología interestructural, asumiendo que es el docente (con visión y autonomía institucional) el que decide QUË y PARA QUË ENSEÑAR (Componente heteroestructural) pero al anhelar que sus estudiantes APRHENDAN, no sólo que “sepan” o se “informen”, intentamos conducirlos a participar activa y responsablemente: indagan, exploran, formulan hipótesis o consultan fuentes bibliográficas (componente autoestructural).

En este modelo el rol del docente es tan activo como el del estudiante. El éxito estriba en lograr combinar la heteroestructuración con la autoestructuración. Este enfoque didáctico contemporáneo supera la tradicional oposición entre imponer o liberar. Se busca que ni la dirección del docente coarte la libertad del estudiante, ni la libertad del estudiante significa estudiar lo que él caprichosamente quisiera decidir. Esta didáctica más que individuos dóciles (heteroestructurados) o libertarios anómicos (autoestructurados), tiene como ideal el equilibrio de formar individuos mentalmente competentes, libres y responsables (interestructurados).

En esta orientación asumimos como nuestro modelo pedagógico la llamada pedagogía conceptual, la cual se deriva de la didáctica estructural-afectiva, ya definida de manera general arriba.

La pedagogía conceptual se estructura en los siguientes aspectos:

1. Neuropsicología de la mente humana


-Aparato afectivo, cognitivo y expresivo
-Instrumentos y operaciones

2. Método:

Modelo del hexágono:
  1. Propósito
  2. Enseñanza
  3. Evaluación
  4. Secuencia
  5. Didáctica
  6. Recursos

3. Ideal:

-Educar individuos plenos:
-Afectivamente: apasionados, alegres y amorosos
-Cognitivamente brillantes
-Expresivamente talentosos
Didáctica de la pedagogía conceptual

La pedagogía conceptual parte del hecho de que los estudiantes poseen estructuras mentales para aprehender, que se modifican con el tiempo.

La pedagogía conceptual privilegia el recurso metodológico (uso de esquemas: diagramas, mapas conceptuales, mentefactos particularmente, etc.) que representan las ideas y sus relaciones, en lugar a que el estudiante recite datos y oraciones memorizados.

Desde esta perspectiva aprehender resulta un proceso complejo que sigue una secuencia. El primer mecanismo del aprehendizaje es siempre afectivo, el segundo es cognitivo y el último mecanismo es expresivo (práxico).

El mecanismo afectivo ordena a la corteza cerebral dirigir durante periodos prolongados de tiempo, horas a meses, la atención y los mecanismos motivacionales a su servicio. Sin atención, ni motivación sostenida el aprendizaje, o transcurre a escasa velocidad, o se bloquea por completo. La razón está en que los humanos únicamente aprehenden aquellos instrumentos u operaciones que les resultan significativos, que les representan potenciales utilidades. El interés canaliza la atención en un único sentido, en dirección a la temática tratada. Por esta ruta coloca todos los recursos corticales, miles de millones de neuronas a percibir con atención e interpretar la información que ingresa. Sin lo cual es imposible comprender.
Por lo anterior, el implementar esta didáctica requiere impregnar de significado afectivo las enseñanzas que se imparten. Dicho con otras palabras: cambiar la sumisión por la motivación.

El mecanismo cognitivo avanza en dos fases secuenciales. De inicio recibe la información sensorial y la integra como perceptos, o información sensorial que transportan las palabras y oraciones del profesor, su lenguaje oral, o que transporta la lectura de artículos o libros, el lenguaje escrito. Una vez “perceptualizado” el lenguaje, los mecanismos cognitivos de comprensión les extraen los pensamientos o el conocimiento semántico que transportan.

En tercer lugar, el mecanismo expresivo (práxico) convierte la comprensión en herramientas u operaciones con las cuales interpretar el mundo. La aprehende, la convierte en instrumentos y operaciones mentales propios. Esto ocurre si y solo si avanzamos de la comprensión hacia el aprehendizaje. Es decir, si asume que la comprensión no basta, que debemos enseñar directa y explícitamente a nuestros aprehendices a hacer algo con el conocimiento que se les enseña. Hacer algo como resolver problemas, hacer inducciones, deducciones, extrapolaciones, aplicaciones a la vida real. Cualquier actividad, menos dejar el conocimiento como mero conocimiento sabido.

Postula nuestro modelo -Pedagogía Conceptual- que de acuerdo con la manera en que se aprehende así se debe enseñar, respetando la secuencia y el recorrido.

Elementos que constituyen nuestro modelo pedagógico y los roles que los caracterizan:

Docente: Es quien enseña de manera sistemática, consciente de que su labor es lograr el aprender en los educandos. Se le establecen los siguientes roles:

a. Rol de docente experto didáctico

-Planea concienzudamente todo acto educativo
-Tiene claras pautas y secuencias en dependencia de la edad psicopedagógica de los estudiantes.
-Es un docente, no un investigador. Impartir enseñanzas es un arte, una ciencia, un acto delicado que requiere un profesional especializado.
-Es convincente -y está convencido- en lo que enseña.

b. Rol de docente experto autoritativo

-Es el intermediario autorizado del conocimiento.
-Forma afectivamente a sus estudiantes, estructurando sus sentimientos, actitudes y valores.
-Es exigente y autoexigente, en el alcance y consecución de los propósitos.
-Entiende que es un MODELO DE VIDA para sus estudiantes.
-Asume un rol de AUTORIDAD en el aula.

c. Rol de docente directivo estructurador

-El docente no es un simple guía, es quien dirige el proceso de enseñanza.
-Más que protagonista, es responsable por planear, enseñar y evaluar a sus estudiantes.
-Su propósito último es estructurar la mente de sus estudiantes en las tres dimensiones.
-Usa como recursos privilegiados los ideogramas que esquematizan de forma clara los conocimientos (Mentefactos, cuadros Sinópticos, Heurísticos, etc.)

Estudiante: es quién aprehende.

Dentro del modelo de pedagogía conceptual el estudiante tiene un papel muy activo y exigente. Es a él (y su familia) a quien le corresponde hacer la transferencia de lo que aprehende a la vida cotidiana. El estudiante será el responsable de hacer el esfuerzo consciente y permanente de aplicar las herramientas de la cultura que el docente le enseña. Visto así, se puede concluir que el estudiante (y su familia) debe apasionarse por lo que aprende, lo cual el docente le inculca que es relevante.

-Roles del docente y estudiante frente al proceso de enseñanza-aprendizaje

En el contexto de nuestro modelo pedagógico la relación docente-estudiante se establece como una relación de mutua claridad en cuanto a quién enseña y quién aprehende. Tanto docente como estudiante deben asumir con responsabilidad el cumplimiento de las normas básicas de convivencias y las condiciones de aprendizaje que hacen posible que la relación que ambos establecen se pueda llamar de amistad en lo que refiere a que docente y estudiante son conscientes que han definido un rol activo que marca punto de equilibrio entre la heteroestructuración y la autoestructuración: la interestructuración.

Metas:

Están dadas por el desarrollo integral del educando orientado hacia el desempeño competente, productivo y afectivo del estudiante.

Desarrollo:

Este se asumirá de acuerdo a los estadios de desarrollo del estudiante, progresivo y secuencial, con énfasis en el desarrollo de competencias e instrumentos operacionales.

Método:

Se apoya en el modelo del hexágono, el cual se estructura así:

-Propósito
-Enseñanza
-Evaluación
-Secuencia
-Didáctica
-Recursos

-Contenidos:

Los selecciona y planea el docente con criterio institucional. Los denominamos contenidos o temas generativos, es decir, aquellos que se definen como cuestiones, conceptos e ideas que proporcionan hondura, significación, conexiones variadas, como para apoyar el desarrollo de comprensiones profundas por parte del estudiante. El contenido o tema generativo se caracteriza por ser central para el dominio o la disciplina, es accesible e interesante para los estudiantes, excita las pasiones intelectuales del docente y se conecta con otros de la disciplina o fuera de ella.

La institución tiene como referencia los estándares curriculares del MEN y los docentes de cada área tienen la labor de estudiarlos en equipo y seleccionar aquellos que se consideren pertinentes que aprehendan los estudiantes para alcanzar las metas institucionales.

Se establece también que otro nivel de trabajo con estos contenidos seleccionados como lo más pertinentes, consiste en socializarlos con los docentes de las demás áreas para que, en conjunto, se encuentren aquellos que generen más redes de conexión (malla curricular) y que puedan resultar más interesantes para los estudiantes, ya sea que se asuman en las clases independientes o en proyectos de aula.